La primera tarde de Feria de Julio se encendió con las sonrisas de Román y de Nek. Sincera la entrega de los dos valencianos frente a un lote de Valdefresno bien presentado y manejable, pero de acusada mansedumbre. La importancia de sus sonrisas: la tarde, con sus cosas, les suma a los dos.
Román adminstró a su primero, de buena clase en su embestida, pero de carácter desrazado. Destacó el inicio de rodillas y el temple, tiempos y distancias con los que se empleó para sujetar la embestida. Mató a recibir, resultó trompicado y tuvo que descabellar. Vuelta al ruedo tras petición.
El cuarto buscó las tablas cerca del chiquero de forma descarada y allí la faena encontró argumento tras una persecución en toda regla, ya con Román pegándose un arrimón. Estocada trasera y descabello para lograr una oreja.
Nek no perdonó un quite en los toros de su compañero. Un tanto a destiempo, ya con el caballo retirado. El del cuarto, por chicuelinas ajustadas y tafalleras, tuvo apretado nivel y asentó definitivamente a Nek en su tarde: la del regreso a Valencia tras la alternativa en octubre del 24 y sólo la tercera de luces en casi dos años.
Por eso en el primero se acusaron más los nervios. Desarmes y desajustes entre detalles de calado, como el cambio de mano rematado en natural de 360 grados para abrochar un inicio por pases cambiados. Buen estilo al colocar la cara del Valdefresno, pero poca raza. Dos entradas con la espada de Nek antes de recoger una ovación.
El quinto de la tarde fue el de más fuelle y transmisión y aquí Nek enseñó su mejor versión. En lo más alto, dos muletazos sobre la diestra y de rodillas con tremendo temple, profundidad y ligazón. Y bien también al natural. Al final, ya con la faena hecha y el toro apunto de reconocer su querencia, lo movieron para unas apretadas bernadinas y costó recolocarlo para dar con una estocada trasera y luego un descabello antes de la oreja.
El carácter mixto del festejo, impuesto por (des)interés empresarial, carecía de todo sentido. Olga Casado tampoco lo justificó frente a un lote tullido e impresentable.







